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jueves, febrero 01, 2018

Diferencias en el tratamiento de los requisitos entre los enfoques Cascada y Ágil


¡Una pregunta de un viejo amigo me llevó una vez más por este sendero!
Es un hecho. Muchos profesionales trabajan actualmente en circunstancias desafortunadas y, sin embargo, no toman la iniciativa de cambiar su situación porque están condicionados a un formato de seguridad, conformidad y conservación, donde todo puede parecer tranquilo pero, en realidad, nada es más perjudicial para el espíritu innovador y de transformación que requerimos hoy quienes vivimos en los tiempos del VUCA*.
En particular, durante la transición de un enfoque en cascada a uno Ágil tenemos que lidiar con la búsqueda de medios y maneras para acortar el tiempo de salida al mercado y entregar productos de alta calidad y de más valor, más temprano y más frecuente y, si es posible, a un costo menor. Sin embargo, el camino hacia la Agilidad puede ser escabroso, con baches riesgosos y con personas deambulando por allí erráticamente y hasta en dirección opuesta, incluso con temor a o sin saber cómo avanzar.
Y uno de los aspectos que empiezan a diferenciar en profundidad el uso de uno u otro enfoque es este de los requisitos. Abordamos este asunto con Carlos Gil, Johnny Ordoñez, Carlos Quiroga, Luis Mulato y el grandioso equipo de coaches del Scrum Coaching Retreat Cartagena y, como siempre, llegamos a algunas conclusiones que se mueven en el terreno de los principios y, más en el fondo, de los valores Ágiles, la cultura ágil, el Ágil es algo que eres:

  • En Ágil no hablamos de requisitos, más bien de respuestas a necesidades y, en otros casos, de hipótesis de cosas que queremos aprender. Cambiar el enfoque de “requisito” a “necesidad” o respuesta a necesidad, genera un sentido profundo de empatía entre todos los interesados, es decir, equipo de desarrollo de producto y usuarios o clientes finales.
  • A propósito de clientes finales, en Ágil, el cliente siempre es el centro de atención. Esto habilita a los equipos a buscar las mejores formas de suplir esa necesidad o de comprobar las hipótesis. Estas en últimas son necesidades de aprendizaje.
  • Creemos que esta es la distinción más grande entre las dos propuestas: el requisito te lleva a algo preestablecido, definitivo o definible claramente. Hablar de necesidades o de hipótesis abre la puesta al cambio.
  • En el enfoque Cascada se definen experiencias orientadas al proceso, con momentos de interacción preconcebidos por los formularios y procesos definidos en los requisitos, y aun hablamos de interacciones y no de conversaciones con las soluciones tecnológicas. En Ágil, aspectos como la experiencia de usuario, momentos de verdad, conversaciones, son esenciales para la definición de la historia de usuario que guía el desarrollo de producto.
Vamos con las disparidades entre uno y otro enfoque cuando de requisitos se trata
Son muchas las diferencias que existen en la forma de abordar los requisitos de un producto cuando usamos (o usábamos) la forma Cascada y lo que hacemos ahora, motivados por el pensamiento Ágil. Estas que describo a continuación son apenas algunas de ellas, algunas más relevantes que otras pero significativas todas al fin y al cabo.
Al principio del proyecto o del esfuerzo de desarrollo

En Cascada se toman o "levantan" (casi) la totalidad de los requisitos y de muchos de ellos se toma en gran detalle. En Ágil no. Se establece un alcance, sí, una visión, pero de muy alto nivel, muy horizontal, es decir, no se llega a ningún detalle excepto quizás para esas necesidades de los dos primeros Sprint (a lo sumo), la porción de producto que se va a construir durante las primeras de cambio. El llamado Mínimo (o Minimísimo) Producto Viable.
En Cascada nos tardamos semanas y hasta meses haciendo esta primera actividad. En Ágil nos tardamos unas pocas horas, a lo sumo unos pocos días, se establece un bloque de tiempo (time-box) y cuando este se acaba, se acaba.
En Cascada participa una persona del lado del equipo de desarrollo o un "subequipo", el o los analistas funcionales o de requisitos. Quizás en algún momento entra uno que otro rol, como el Arquitecto de Software. En cualquier caso, no participa todo el equipo. En Ágil participa todo el equipo de desarrollo desde el inicio, escuchando a los usuarios e interesados en el producto.
Más adelante, cuando el proyecto está en marcha
En Cascada se refinan los requisitos, hay ajustes, controles de cambios. El sobrevaluado CCC (léase Comité de Control de Cambios que se reúne el último jueves de cada mes, mientras el cliente ve impaciente cómo su competencia se adelanta y le quita parte del mercado. Mientras tanto, en Ágil se van refinando los requisitos iteración tras iteración. Siempre nos concentramos en lo que se va a construir en los siguientes 2 sprints o iteraciones, a lo sumo. Más tiempo no, porque las cosas pueden cambiar. Los equipos Ágiles aprovechamos los cambios para brindar ventaja competitiva a nuestros clientes.
En Cascada los requisitos siempre los "administra" una persona o un subequipo (analistas), con los usuarios. En Ágil hay un Dueño de Producto (representante de los usuarios), pero la responsabilidad es de todo el equipo.
En Cascada los requisitos se construyen, como sabemos, siguiendo un proceso secuencial donde ellos se tratan aparte y son una entrada al resto de ese proceso; además, el producto se entrega como un todo. En Ágil se construye un incremento del producto en cada iteración (de muy pocos días), esto es, producto probado y funcionando con valor, potencialmente desplegable y que genera retorno de la inversión (ROI) o, al menos, permite recibir retroalimentación, con lo que podemos aprender muchísimo del comportamiento y de la reacción de los usuarios al uso del producto.
En Cascada normalmente el orden de construcción lo decide el equipo de desarrollo (quizás en cabeza de un arquitecto o un subequipo). En Ágil el orden de construcción lo decide el usuario (dueño de producto), es él quien tiene la última palabra sobre esto.
En Cascada, el énfasis en cuanto a requisitos está en la especificación (documentación) de los mismos, en otras palabras, en escribir y escribir requisitos. En Ágil, el énfasis está en la conversación que tienen los usuarios o su representante (dueño de producto) con el equipo de desarrollo. Esta conversación es cara a cara y continua, durante todo el proyecto o esfuerzo de desarrollo.
Esta última característica es lo que nos empieza a volver ágiles, cuando lo logramos nos damos cuenta que estamos usando el pensamiento Ágil y estamos dejando atrás la cascada y otras formas tradicionales de trabajo.
En Cascada se espera que prácticas de aseguramiento de calidad permitan que se entregue un producto que cumpla con casos de prueba previamente definidos y aprobados con el área de negocio. En Ágil damos espacios a prácticas como TDD y BDD para guiar la definición de los criterios de aceptación, identificando de manera temprana la respuesta real que espera el usuario final, la prueba es guiada por la retroalimentación continua, lo cual mejora el uso y por lo tanto la aceptación del usuario.
Y sobre medios o herramientas para “recolectar” y administrar requisitos
Una diferencia en cuanto a los medios o mecanismos para "recolectar" requisitos:
En Cascada se usan medios como los documentos escritos tradicionales llenos de expresiones tipo "el sistema debe hacer esto" o "el sistema debe hacer aquello", o se usan mecanismos como casos de uso, entre otros. En cualquier caso, como mencioné antes, la fuerza está en elaborar grandes cantidades de documentación de requisitos. Escribí mucho sobre esto aquí en el Gazafatonario durante la década pasada y publiqué un libro al respecto. Lo pueden encontrar en Amazon.
En Ágil, por su parte, usamos medios o mecanismos que promuevan la conversación entre los interesados (usuarios y equipo de desarrollo). Las Historias de Usuario se han constituido en el medio esencial para esto. Pueden encontrar una especie de índice de mis artículos y propuestas y las de mi gran amigo Jorge Abad sobre este tema en bit.ly/lashistoriasdelucho.
Ahora sí, cuéntame en el foro de otras diferencias a la hora de recolectar y administrar requisitos o necesidades que consideres importantes.



*VUCA: siglas en inglés de Vulnerabilidad, Incertidumbre, Complejidad, Ambigüedad

3 comentarios:

  1. Lo planteado en el artículo me parece correcto, sin embargo me parece que la comparativa Cascada vs Agil es en punto ya muy trillado y en un punto carente de valor. Ya en los 90 el mundo era consciente que el enfoque Cascada era de aplicación muy limitada en el desarrollo de software y de ahí el auge de los métodos iterativos pre-agile como el RUP y sus variantes. Creo que sería interesante plantear una segunda parte del artículo comparando el enfoque ágil con los enfoques iterativos no-agiles, que me parece en la actualidad son mucho más frecuentes que la cascada.

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    1. Nico, estamos de acuerdo. Como dije al inicio, una pregunta de un amigo me llevó a trasegar por este camino nuevamente. Como bien dices, la comparativa ya está gastada para muchos de nosotros, pero sabemos que siempre hay gente nueva sumándose al movimiento Agil o personas que, por una y otra razón, han permanecido usando los enfoques más tradicionales.
      ¡Y la idea de una secuela con otras técnicas iterativas me parece excelente! Veremos qué se nos ocurre. ¿Tienes alguna idea al respecto?
      Muchas gracias por tu nota. ¡Saludos!

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    2. Esto de Agile y otras practicas es recurrente, siempre existirán diferentes estancias en la adopción, nuevamente nuestro querido contexto nos da una alerta, para tomar en cuenta conversaciones pasadas, presentes y futuras; es curioso que después de este articulo vea esta publicación de Emmanuel Herrera otro agente de cambio y practicante, con el cual nos encontramos en el camino.
      https://internet80.com/blog/cascada-vs-agile/

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